martes, 6 de octubre de 2020

Reticulismo en Charris




 El pintor cartagenero Charris expone hasta el 25 de octubre en el histórico contenedor columnado del Almud un canto al paisaje, algo que me une desde que indagué en mi tesis por esos territorios murcianos de uno de los grandes géneros de la pintura: el paisaje.

Charris avanza en un desarrollado puntillismo y neometafísicos espacios naturales hacia un nuevo concepto que bautizamos como "reticulismo", asociado a sus tejidos de red vertebrados en playas, árboles o nubes flotantes, cuya maraña articulada genera una poética paisajística de opuestos, entre los interiores extremeños llenos de trashumancia y  extensas colinas frente al mar, rocas e islas murcianas. Cromatismo brillante en composición de saturadas luces se unen en cierta expresividad nostálgica y alegre al mismo tiempo. 

Pintura total, de color y composiciones casi naif, pero desde otra óptica, la de un pintor sabedor de crear una misma línea entre naturalezas distintas y cuya innovación reticuliana es latente por ese amor a la pintura en sí misma y el conocimiento de la naturaleza que retrata. Una proximidad que sumerge al creador en su propio marasmo tonal sustentado por líneas horizontales curvas o verticales; línea, -ese punto que se va a caminar- como decía Paul Klee es la base de lo que aplicará como un tejedor del color descendiente de Aracne, el cual no puede ser mejor conector con la tierra y el mar. Una pareja de baile que danza entre columnas murcianas, y creo, no pueden dejar de acercarse por ser "reticomendable".


domingo, 5 de abril de 2020

Volverán las alegres alamedas

Paseos de naturaleza alargada se cobijan en un bello silencio.

Congelados en el tiempo entre furtivos sonidos y recuerdos musicales, de carrusel y crepitar de kioscos y terrazas habitadas.

La memoria de la alameda sufre de nostalgia.

Nacida para los sentidos, aguarda el deleite del paseante ante bustos y repique de fuentes.

Abril se agita en un asomo de vida.

Los pájaros la protegen en armonioso sosiego y equilibrio.

Pero, la quietud no es propia de ella.

Su vital cromatismo alcanza plenitud cuando los bancos no vagan en soledad y los faroles, pretenciosos imitadores de los árboles, acompañan la noche ante brillantes suelos delineados, creando sombras mágicas en el trasiego infinito.

Alamedas necesitadas de deambular ligero, de lentitud, de tránsito, de pausa y ecos de palabras cuyo idilio ansían con esperanza.


jueves, 26 de marzo de 2020

Confin-amentus

Esta foto se tomó el domingo 8 de marzo de 2020, último (con) fin de semana completo antes de decretar este país el Estado de Alarma. Una panorámica tan común hacia la sierra de la Muela y el castillo de Alhama de Murcia asomado a su población, entre la inminente evidencia del aviso del alcance de la Primavera. Visión que desde pequeño recoge mi retina y nunca me agoto en deleitarme, en la cual diviso el proceso del hombre con su agricultura y límites y, la montaña, vecina de su hermana mayor, Sierra Espuña, pulmón natural del centro de la Región de Murcia. Aunque nunca deje de admirar la naturaleza tanto manipulada como no por el hombre, nunca hubiese pensado en la añoranza de querer alcanzar de nuevo esa posición contemplativa.
Y, leyendo poesía, una de las cosas buenas de estos días, tropiezo con el poema "España en el sueño" del profesor y escritor Carlos Bousoño (1923-2015), con el que sintonizo y transcribo, aunque fragmentado, con sus dos últimos párrafos que dicen:

《Campos que yo conozco, cielos donde he existido; piedras donde he amasado mi corazón pequeño; bosques donde he cantado; sueños que he padecido.

Os amo, os amo, campos, montañas, terco empeño de mi vivir, sabiendo que es vano mi latido de amor. Más te amo, patria, vapor fantasma, sueño》.


viernes, 17 de enero de 2020

Elliot Murphy


Desde 2003 en el club Big Mamma de Roma hasta enero de 2019, he contemplado un ciclo temporal en el que Ellitot nunca ha dejado de entregarse al lado de su inseparable Oliver Durand, simbiosis de acústicas en un auténtico directo, cargado de afinidad ante el público en un Alma de rock & roll en esencia sin perder en un arco de 16 años, un  ápice de dedicación, pasión y diversión acompañados de letras poéticas y guitarras algo canallas, que perduran eternamente y que no podemos más que sentirnos afortunados por seguir cerca de esta pareja de entrega total cada vez que se enchufan.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Acto creativo

Todo es paisaje, ya sea de interior o exterior, y desde cualquier tema, estilo, técnica, etc., es la esencia elevada al territorio y al ser. Los elementos conforman la trama de una riqueza polícroma, embaucadora y útil, unida al despertar filosófico y al aprendizaje visual y lingüístico, 3 áreas de la educación artística de las que hablaba Rudolf Arnheim, pero, sobre todo, la mayor ventaja resida en que "la experiencia artística directa es lo que hace que merezca la pena hablar de arte" (2014: 77)

martes, 5 de junio de 2018

Santa María de Albarracín

Según dicen, la toponimia procede de la familia árabe Banu Razin, población que suprimió en el siglo XIX ese nombre que da título a la reseña por el simple de Albarracín, lugar que mantiene su color rojizo que fortalece su patrimonio, y cuyo rio Guadalaviar deja sentir su sonido. En su Diócesis encontramos un museo Diocesano emplazadoen en su Palacio Episcopal, el cual es distinto, modesto y laberíntico, semejante a la urbana trama local en esta provincia de Teruel. Y anexo a él, la catedral, que posee en una lateral a modo de capilla, justo dando salida por un lateral a la plaza de la Seo, una precisa bóveda gótico tardía, que cobija una pintura renacentista desconocida y desquebrajada, que recoge el paso de otros revocos encima de ella, de factura propia del momento entre los siglos XV/XVI, cuyo «Descendimiento» tiene algo de misterisoso, como que esconde algo más, digno de leyendas o films acerca del mismo, pero su deterioro no perdona y se deja ver casi como una revelación.
Aunque no sea destacada por las guías, me quedo con ella animando a ir antes de que los sueños y el deleite de esta joya deje de existir otra vez como ya ocurrió hace siglos.

miércoles, 28 de marzo de 2018

Simbiosis en Cazorla

La magia en el mundo existe, porque en La Iruela (Jaén) la sinergia entre pasado y presente por manos del hombre y la descomunal naturaleza perviven idílicamente. Así funciona gracias a su diálogo teatral, espacio casado eternamente por la gran escena reciente de la imagen, junto a su castillo árabe y su iglesia de Santo Domingo, con huellas del célebre Vandelvira detrás, así como sucede en templos de Alcaraz, la próxima Cazorla y la patrimonial Úbeda. Todo conectado con la inmensidad del inicio del segundo Parque Natural más grande de Europa tras la Selva Negra, una Madre Tierra que tiene toda una reverencia por ser pulmón de agua, vegetación y conservación de especies, y que podemos no más que asombrarnos del embrujo...